La guerra del Pacífico, fue una guerra iniciada entre Chile y Bolivia. Sin embargo, al ser intermediario y al haber firmado un acuerdo de protegerse mutuamente, Perú comenzó a hablar con Chile para llegar a la paz de ambos países, iniciando así la guerra entre Chile y Perú en 1879 y duro 4 años.
El país mapuche comenzó tomando los terrenos de Atacama, Antofagasta, que antes le pertenecían a Bolivia, así fue llegando a Tarapacá, Arica y Tacna para finalmente invadir Lima, y jugar la batalla de San Juan y Miraflores.
“Sabemos que al finalizar la guerra, en la expedición que hiso el comandante Chileno Lynch junto al francés Petit Thouars, s eles interrogo a los Chilenos y Peruanos sobre, por quién habían peleado esta guerra, sin mucho asombro para esa época, los orgullosos Chilenos respondieron que por su patria, mientras que nosotros, los Peruanos, respondimos: Por Nicolás, Grau, entro otros”(Bonilla, El Problema Nacional Y colonial del Perú en el contexto de la Guerra del Pacífico, 1980).
Si somos consientes, de que el país atravesaba una crisis social cuando esta guerra se desató, si sabemos que no habíamos administrado bien nuestras riquezas y si somos consientes que no peleamos por una misma razón,¿ Por qué no hemos tratado hasta ahora, de luchar contra las malas decisiones tomadas en nuestro país?. De repente esta guerra fue una marca más, una ralla muy dolorosa para este país que trataba de levantarse del peso de una conquista que hasta hoy duele, de una independencia a medias, porque los pobres ahora son “colonizados” por los ricos.
Ahora nos preguntamos, ¿Por qué los chilenos quieren robarnos todo lo nuestro?, pero no nos cuestionamos ¿Qué hemos hecho nosotros, para resaltar que algo es nuestro, para valorar lo nuestro y no lo extranjero? Si bien parece que seguimos peleando la misma batalla, porque no hacemos que estos hechos nos hagan más fuertes y valoremos más nuestro país, porque aunque no queramos no copiamos actitudes extranjeras y no solo “lo que esta de moda”, porque peleamos por decir que el pisco es nuestro, y no lo tomamos tanto, como a un Whisky o una Cerveza, ¿ Por que nos quejaos de los gobiernos de nuestros presidentes, si nosotros mismo los escogimos?.
Creemos el problema del peruano, que nuestro problema es no poder eliminar este complejo de una guerra no ganada, y que no ganaremos, porque esta historia ya se escribió, pero lo que si podemos hacer es construir una nueva victoria, la de un país con futuro, que dejó los resentimientos atrás, no porque decidió olvidar; sino porque decidió ser mejor, ser mejor no por lo que los demás vallan a ver, sino por su gente, por esa gente que crece acomplejada, que muchas veces se cree inferior que sus mismos compatriotas.
Si bien es cierto, no podemos tratar de un día al otro de ser un país maduro, podemos comenzar a trabajar e n eso, el Perú es como un niño que va creciendo, que comete errores, pero que ya debe madurar, que por el mismo hecho de que va creciendo, no debe permitirse cometer más errores, sino aprender de ellos, corregirlos, dejar de quejarse, unirse y salir adelante con orgullo de todas las riquezas que tiene y con anhelo de alcanzar la que otros tienen y con actitud de marcar otra historia, la de un triunfador que pueda romper los esquema con los que otros lo vean y ser admirado, por el que hoy es rechazado.
NOsotros opinamos que debemos conocer bien la historia para poder comprender los motivos de la derrota, extraer la lección y poder seguir adelante. No es tan simple como decir que nos metimos en lio ajeno, nos hicieron el avión y pagamos pato.